Archive for the ‘Rarezas y cosas paranormales’ Category

las piedras que se mueven solas

Muchas personas no están sorprendidos con piedras, pero de piedras en el Valle de la Muerte, las personas que cruzan la palabra de la paz, sólo para sfotkat. Estas piedras se trasladó al valle de la enorme distancia sin ningún tipo de asistencia humana. La ciencia moderna está tratando de explicar este fenómeno inusual como campo magnético de la tierra en una zona del Valle de la Muerte. Pero lo más importante es que nadie nunca vio a la piedra moverse por si misma.

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se colgo la chiva!

Se dio cuenta de que eliminaron a sus hermanas de la liguilla y se colgo :P
Una situación pegajosa

Ahora la pregunta es ¿como diablos llego esa chiva hasta alla?

Guardan el cadáver de una anciana dos meses en un baño porque creían en su resurrección

Una mujer y sus dos hijos guardaron el cadáver de una anciana durante dos meses en el cuarto de baño de su vivienda, porque un consejero religioso les dijo de que resucitaría, informaron las autoridades del estado de Wisconsin (EE.UU.).

Hasta ahora se desconocen las causas de la muerte de la anciana de 90 años, identificada como Madgeline Alvina Middlesworth.
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Llegó la primera película porno para las plantas

A diferencia de las otras películas porno, la que se estrenó en la galería 1078 de la ciudad de Chico, California, es para todo público y las escenas “calientes” se dan entre plantas. Es que esta película, según publica Perfil.com, es el primer film erótico destinada al mundo botánico.
El director es el artista conceptual Jonhaton Keats, un norteamericano de 36 años que sostiene que las plantas son el público ideal para el cine ya que son muy sensibles a la luz. En lugar de mirar la película en una pantalla, las plantas están capacitadas para absorberla en su mismo cuerpo, por lo que las imágenes fueron proyectadas directamente sobre las hojas fotosensibles de 60 privilegiadas espectadoras.
Cinema Botánica, tal es el nombre de la película está filmada en blanco y negro y carece de efectos especiales, es sólo un compendio de esecenas “explícitas” de polinización.
El tema de la película se le ocurrió a Keats luego de admitir que no sabía mucho sobre los gustos de las plantas. “Sabía lo suficiente acerca de su proceso de reproducción como para conjeturar aproximadamente qué podía excitarlas, y eso era la polinización”, explicó.

Fuente: Llegó la primera película porno para las plantas | Rosario3.com

Es lo mas raro que escuche! yo mejor prefiero el porno normal (entre humanos)

ovnis nazis,ficcion o realidad?

A56, Historia De Un OVNI Nazi

Está documentada históricamente la existencia de varias patentes, diseños y prototipos de aeronaves circulares alemanas.

La presentación pública del platillo volante de Sack se efectuó durante la celebración del Primer Certamen Nacional de aeromodelos con motores de combustión, celebrado los días 27 y 28 de junio de 1939 en Leipzig-Mockau. El modelo presentado por Arthur Sack medía 1.250 mm. y pesaba 4.500 gr., siendo impulsado por un motor Kratmo-30 empotrado, de 0,65 CV y 4.500 r.p.m., con un rotor de 600 mm de diámetro.

Los participantes en el concurso, desarrollado prudentemente a puerta cerrada, debían cubrir un recorrido de ida y vuelta utilizando un mecanismo de dirección lo más sencillo posible. Sin embargo, este primer intento de utilización de pequeños modelos con fines tácticos de reconocimiento resultó un estrepitoso fracaso. La mayoría de los modelos, equipados con el llamado aparato autoguiado y sus respectivos motores, mostraron sus peores cualidades. El único modelo verdaderamente teledirigido, fabricado por Sinn, se rompió en la salida, y otro con una turbina de vapor, hecho por Soll, se incendió. Un desastre.

Sack no se libró de la racha. Su platillo volante no fue capaz de despegar del suelo y, finalmente, tuvo que ser lanzado al aire por su propio autor. Tras ese “despegue de emergencia”, el modelo realizó un vuelo estable de unos 100 metros, llegando a la meta a duras penas, si bien después de la experiencia Sack perfeccionó su diseño para vuelos más rápidos y largos.

Pese a todo, Arthur Sack tuvo mucha suerte, ya que entre los asistentes al certamen se encontraba el general-ministro del Aire Udet, quien resultó impresionado por la idea. Udet resultó un gran partidario de la utilización bélica de los platillos volantes, asignándoles la misma función defensiva desarrollada hasta entonces por los globos. Entusiasmado, el ministro prometió a Sack “allanarle el camino para posteriores investigaciones”. Dicho y hecho. Arthur Sack construiría algunos modelos más de platillos volantes antes de que comenzara la realización de un avión tripulado, a mitad de la guerra, en los talleres de MIMO (Mitteldeutsche Motorwerke), en Leipzig. El diseño final, denominado AS6, se concluyó en los talleres de vuelo de Brandis, a principios de 1944.

El primer prototipo del AS6 estaba equipado con un motor Argus 10C de 140 C.V. y tenía un ala circular con perfil Göttinger de 6,40 m de envergadura. Para un peso en vuelo estimado en unos 750-800 kgs, la carga alar debió de ser de unos 25 a 30 kilos por metro cuadrado. Por lo tanto, casi quedaba dentro del reglamento de medidas de una klemm 25D.

¿Genios Visionarios O Influencia Alienígena?

Los OVNIs que vio Kenneth Arnold en 1947 tal vez pudieron ser prototipos de aviones diseñados por el nazi Schauberger.

Hasta aquí los hechos incuestionables documentados en la historia aeronáutica que demuestran que lustros antes de que Kenneth Arnold emplease el término platillo volante para describir su avistamiento en el Monte Rainier, en junio de 1947; ingenieros alemanes construían verdaderos platos voladores. La cuestión es, ¿de dónde sacaron Zachariae, Lippisch o Sack la idea de un diseño aeronáutico circular?

A mediados de los noventa dos documentales de televisión sobre los platillos nazis conmocionaron a la comunidad ufológica internacional. En ellos se vinculaba el hecho histórico de la existencia de prototipos discoidales diseñados en la Alemania de entreguerras y las tradiciones esotéricas que tanto influyeron en la gestación del III Reich.

Intercalando fotos de platillos volantes en cuyo fuselaje aparecían esvásticas y cruces gamadas, con imágenes de la Alemania nazi y vídeos modernos de OVNIs, dichos documentales pretendían demostrar algo insólito: que los iniciados de la Sociedad Thule a la que pertenecían Hitler, Himmler y Hess, la “Santa Trinidad” del Reich, utilizaron a varias médiums alemanas para comunicarse con una civilización extraterrestre, que sería la que habría inspirado los diseños discoidales antes descritos y otros mucho más sofisticados que utilizarían no las hélices de los stuka o los motores a reacción de los sofisticados M-262, sino motores de “antigravedad”, fuerza “Vril” y otros conceptos pseudocientíficos.

Según los documentales citados, parece que todo pudo comenzar con la fundación de la Sociedad Secreta Thule, a principios de siglo. Años después, a finales de 1919, varios miembros de Thule y de una de sus filiales, la sociedad Vril -todos ellos especializados en energías alternativas- se habrían reunido en una lujosa mansión alemana en un encuentro, que según se decía en los controvertidos videos, estuvo presidido por la médium Maria Ostig, quien habría recibido comunicados sobrenaturales de los espíritus: textos escritos en sumerio y en el código secreto templario donde aparecerían las primeras pistas para la construcción de revolucionarias aeronaves capaces de llegar a las estrellas.

Para los hitleristas, que consideran a Hitler más un líder espiritual que político, los inspiradores de aquellos textos y los míticos “Superiores Desconocidos” serían criaturas extraterrestres que, mediante la médium, habrían sugerido a los científicos alemanes la construcción de naves discoidales que usarían un supuesto sistema de propulsión por levitación. Según la misma fuente, la sociedad Vril creó, a mediados de 1934, la primera nave antigravitatoria: la FRZ-1, y a finales de ese mismo año la FRZ-2, dotada de un sistema de “dirección por impulsión magnética”. Los conceptos utilizados en estos documentales, como energía Vril, motor Thule o naves Haunebu resultan, sin embargo, harto incompatibles con la verdadera historia de los prototipos de aeronaves discoidales alemanes que han sido históricamente documentados. Según los análisis efectuados por quien esto escribe, los videos que se difundieron a mediados de los noventa son un fraude. ¿Con que objetivo? Probablemente utilizar el fenómeno OVNI para atraer a jóvenes fascinados por la ufología hacia las filas del movimiento neonazi.

Un Expediente Inquietante
En su número correspondiente al mes de febrero de 1989, la revista alemana Flugzeug publicaba el siguiente informe de un oficial de la aviación alemana que, supuestamente, habría protagonizado el insólito avistamiento de un platillo volante en el aeródromo de Prag-Gbell (antes llamado Praha-Kbely) en 1943. Este es el polémico informe:

Lugar de la observación: Escuela de Vuelos C14 en el aeródromo de Prag-Gbell.

Fecha del suceso: Agosto o septiembre de 1943, supuestamente un domingo (creo recordar que no había servicio). Tiempo bueno, seco y soleado.

Clase de observación: “Estaba con mis camaradas de vuelo en el campo y, más concretamente, cerca de los edificios de la escuela, a una distancia de unos 2.000 metros del arsenal. El aparato está en el hangar: un disco de 5-6 metros de diámetro. En el centro tiene un cuerpo relativamente grande. Debajo del cuerpo, cuatro patas altas y delgadas. Color: Aluminio. Altura: casi la de un hombre. Grosor: de 30-40 cm., con un borde de varillaje exterior, tal vez eran orificios cuadrados. La parte superior del cuerpo (casi un tercio de altura total) se encogía sobre la mitad superior del disco, y era plana y redondeada. Vi con mis amigos cómo salía el aparato del hangar. Oímos entonces el estruendo de los motores, vimos el lado externo del disco girar, el aparato se encaminó , lentamente y en línea recta hacia la parte sur del campo. Entonces se elevó casi a 1 metro. Después de avanzar a esa altura unos buenos 300 m, se paró de nuevo. El aterrizaje fue bas
tante accidentado.

Mientras algunos guardianes empujaban el aparato hacia el hangar, tuvimos que abandonar el lugar. Más tarde, la “cosa” voló de nuevo, logrando esta vez alcanzar el final del aeródromo. Después, anoto en mi libro de vuelo las personas allí presentes del FFS C14: Gruppenfluglehrer (profesor de vuelo de grupo) Ofw. Michelsen; Fluglehrer (profesor de vuelo) Uffz. Kohl and Buhler; Flugschüler (alumnos de vuelo): Ogefr, Klassmann, Kleiner, Müllers, Pfáffle, Schenk, Seifert, Siebert, Squarr, Stahn, Weinberger, Zöbele, Gefr, Hering, Koza, Sitzwohl, Voss y Waluda.”

Fuente: Monográfico Revista Más Allá Nº 38

Las Naves Secretas Del Tercer Reich
a tecnología nazi sigue sorprendiéndonos en pleno siglo XXI. Gracias a ella los ingenieros del Tercer Reich desarrollaron futuristas prototipos que muchas veces fueron confundidos con OVNIs. Pero lo que muchos interpretaron como artefactos extraterrestres fueron en realidad ingenios humanos creados a fin de lograr un objetivo muy terrestre: vencer en la contienda.

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre si los relatos de OVNIs nazis son o no desinformación paea distraer a los aliados.
«Los platillos volantes existen, claro que sí, pero no vienen de otros planetas. Los construimos nosotros. Los diseñaron nuestros ingenieros, y después los americanos y los rusos se repartieron esos planos y prototipos cuando cayó Berlín. Yo los vi durante mis servicios para el Führer…» Quien nos hacía personalmente estas declaraciones no es un personaje cualquiera. Se trata de un anciano nacionalsocialista de 82 años llamado Ángel Alcázar de Velasco, uno de los espías del servicio secreto alemán en España durante la II Guerra Mundial, que posteriormente colaboraría con el SECED y otros organismos de espionaje.

Alcázar de Velasco fue condecorado por el mismísimo Adolf Hitler como pago a sus servicios para el Reich, y hace pocos años viajó a Japón para recibir un homenaje por su labor como espía al servicio de TO, otra de las organizaciones secretas de la alianza germano-nipona en la guerra. ¿Podría considerársele, por tanto una fuente autorizada para afirmar que los nazis construyeron los primeros platillos volantes?

El Mito De Las Máquinas Portentosas

Los prototipos de “alas volantes” de fabricación alemana presentaban, sobre plano, una tremenda estabilidad, pero fallaban en el apartado de desarrollo de velocidad y de carga.

En 1959 la editorial alemana J.F. Lehmanns Verlag de Munich publicaba la tercera edición de Die Deutschen waffen and geimwaffen en des 2. Weltkrges un ihre Weiterentwicklung (Las armas y las armas secretas alemanas de la II Guerra Mundial y su desarrollo posterior). El autor de este manual alemán sobre armas secretas era el mayor Rudolf Lusar, quien dedicaba un apartado del capítulo Aparatos Especiales al diseño de “platillos volantes” nazis. Entre otras cosas Lusar decía: «Investigadores y científicos alemanes dieron ya durante la guerra los primeros pasos hacia tales “platillos volantes”; e incluso construyeron y probaron semejantes aparatos volantes que rayan en lo maravilloso».

Según datos confirmados de expertos y colaboradores, los primeros proyectos denominados discos volanles se iniciaron en 1941. Los planos para tales proyectos proceden de los expertos alemanes Schriever, Habermohl y Miethe, y del italiano Bellonzo”.

“Habermohl y Schriever -prosigue Lusar- eligieron un aro plano que giraba en torno a una cabina de pilotaje fija en forma de cúpula. Consistía en unas alas de disco orientables que permitían, según se las orientara, el despegue o vuelo en horizontal. Miethe desarrolló tuna especie de disco de 42 m. de diámetro, al que se habían acoplado toberas orientables. Schriever y Habermohl, que habían trabajado en Praga, despegaron el 14 de febrero de 1945 con el primer disco volante. Alcanzaron en tres minutos una altitud de 12.400 m. y una velocidad horizontal de vuelo de 2.000 km/h. Estaba previsto que alcanzara velocidades de 4.000 km/h. Fueron precisos enormes ensayos previos y trabajos de investigación, antes de poder acometer la confección del proyecto. Debido a la elevada velocidad y a las extraordinarias exigencias de calor, debieron buscarse materiales especialmente indicados para que resistieran el efecto de las elevadas temperaturas.

El desarrollo del proyecto, que había costado millones, se hallaba prácticamente finalizado en los últimos días de la guerra. Al término de ésta, fueron destruidos los modelos existentes. Pero la fábrica de Breslau en la que había trabajado Miethe cayó en manos de los soviéticos, que llevaron todo el material y personal técnico a Siberia, donde se sigue trabajando con éxito en estos platillos volantes. Schriever pudo salir a tiempo de Praga; pero Habermohl debe encontrarse en la Unión Soviética, ya que no se tiene noticia de él. El antiguo constructor alemán Miethe se encuentra en Estados Unidos y desarrolla, según se sabe, tales platillos volantes en la A.V. Roe Comp., para Norteamérica y Canadá…”

Estas osadas y discutibles afirmaciones del mayor Lusar -escritas, todo hay que decirlo, en plena psicosis platillista de la Europa de los cincuenta- dispararon la imaginación de muchos ufólogos. Sin embargo, expertos en historia de la aeronáutica han sometido estos párrafos a una severa crítica, como la aparecida en otro número de la citada Luftfahrt International en mayo-junio de 1975.

Ahora bien, todos esos relatos sobre revolucionarias aeronaves se basan en un verdadero descubrimiento nazi: el despegue vertical. Un principio desarrollado en uno de los prototipos mas ingeniosos de la tecnología nazi: el “caza milagro”.

El “Caza-Milagro”

Tras la guerra EE.UU. requisó todos los planos relativos al revolucionario “caza-milagro” alemán. Después los norteamericanos construyeron dos aviones sospechosamente similares a aquel.

El fantástico “caza-milagro” de Focke-Wulf es uno de los pocos diseños secretos alemanes que ha terminado desarrollándose en aeronaves militares modernas públicamente reconocidas.

Su historia comenzó en 1942. En la memoria de la Investigación Aeronáutica alemana de ese año apareció un informe del Centro de Pruebas Aerodinámicas de Göttingen con el título de El ala motriz. En el mismo, sus autores -E. von Holst, D. Küchemann y K. Solf- examinaron la posibilidad de concebir una aeronave que combinase los mecanismos de propulsión y elevación partiendo del vuelo de la libélula como fuente de inspiración.

La idea originaria era la de un potente grupo motopropulsor, montado en el fuselaje, que debería accionar dos hélices contrarrotatorias de un gran diámetro. El turbopropulsor, ligero y sencillo, aún no se había desarrollado. El Dr. Sänger trabajaba desde 1941 en toberas a reacción que proporcionaban el adecuado empuje de despegue. En la sección de dinámica de gases de Focke-Wulf un equipo trabajaba bajo el mando del Dr. Pabst von Ohain en un estatorreactor de tamaño mucho menor que las convencionales toberas Lorin. Además, la Focke-Wulf intentaba reducir el consumo y el empleo de combustibles de baja calidad, tales como el aceite de brea o el alquitrán de lignito.

En otoño de 1944 el proyecto del “caza-milagro” estaba detalladamente calculado. En comparación con los cazas de la época, debía presentar unos rendimientos de vuelo extraordinarios. Como velocidad máxima a ras del suelo se habían calculado 1.000 km/h y unos 840 km/h a los 11.000 m. de altitud. La velocidad ascensional inicial sería de 125 m/s, que a 11.000 m. de altura se reduciría a 20 m/s.

Los planos cayeron en manos de los norteamericanos, quienes al evaluar estos documentos en junio de 1945 se dieron cuenta de que estaba a punto de ser creado un caza superior. El sello de “secreto” se cernió sobre estos documentos y el ala accionada por e
statorreactor nunca llegó a fabricarse… al menos oficialmente. Porque lo cierto es que en EE.UU. -donde fue a parar la información requisada a los nazis- se construyeron al menos dos aviones sospechosamente similares al revolucionario proyecto alemán…

Se trataba del “Tallsitter” Lockheed XFV-1 y del Convair XFY-1 “Pogo”, los dos dotados de alas rígidas. En ambos casos la propulsión se conseguía por medio de la turbina Allison YT40-A-14 de 5.850 CV y de dos hélices de marcha opuesta de 4,88 m. de diámetro. Aunque las pruebas de vuelo pudieron haber concluido con resultados relativamente buenos, la Armada de Estados Unidos no se interesó por el “despegue de cola” y el proyecto fue abandonado. Al menos, como siempre, ésta es la versión oficial.

A estos cazas de despegue vertical, a los diseños discoidales y a las “minas aéreas” debemos añadir todo tipo de alas volantes, aviones triangulares y extrañas aeronaves Horton sin timón de cola que demuestran, sin lugar a dudas, que los nazis idearon y fabricaron todo tipo de objetos voladores muy difíciles de identificar…

Así Era El Extraño “Caza Milagro” De Los Nazis

Oficiales nazis siguieron muy de cerca las pruebas del “caza-milagro”, tal y como muestra esta fotografía. Aviones discoidales y triangulares formaron parte de sus prototipos más secretos, pero ninguno llegó a combatir.

En 1982, la prestigiosa revista aeronáutica Avion Revue Internacional publicaba un extenso artículo de G. Sengfelder sobre el “caza-milagro” en el que refería algunas de sus características. Para los primeros ensayos en el túnel aerodinámico de alta velocidad del Centro de Investigación de Braunschweig se construyó en 1944 un grupo motopropulsor con 49 quemadores. Como combustible se utilizó hidrógeno. Sin embargo, debido a la crítica escasez de combustibles determinada por la guerra, se desarrolló un evaporador de combustible de difícil ebullición Éste debía ser evaporado en una caldera, bien por vía eléctrica o por medio de calefacción de gas, añadiendo aire procedente de un soplador-generador de arranque.

Se ensayaron tres disposiciones diferentes de la cabina del piloto y de la suspensión del ala motriz, resultando como óptima la versión con la cabina situada en la parte delantera y la colocación del ala motriz a la altura del 37 de la longitud del fuselaje. La estructura de éste, como bien señala Sengfelder, era un tubo del diámetro del cojinete del ala motriz. Por una parte, este tubo debía ser el principal elemento portante, y por otra, alojar el tren de aterrizaje principal. Alrededor del tubo se dispondrían los depósitos de combustible. De ese modo, el forro exterior quedaba reducido a puro revestimiento. Los mandos y la mecánica del tren de aterrizaje estaban alojados de forma protegida en el interior.

Foo-fighters: ¿OVNIs o Prototipos?

Caza junto a dos foo-fighters. La foto pretende mostrar los misteriosos «cazas fantasma» que aparecían alrededor de los aviones durante la Segunda Guerra Mundial. Se tomó en algún lugar de Alemania en 1944. No se ha encontrado ninguna explicación definitiva para esas luces brillantes.

El 13 de diciembre de 1944 el South Wales Argus publicaba un sorprendente artículo en el que se decía: «Los alemanes han fabricado un arma secreta coincidiendo con la estación navideña. El nuevo ingenio, que al parecer es un arma defensiva aérea, se parece a las bolas de cristal que adornan los árboles navideños. Se las ha visto suspendidas en el aire por territorio alemán, a veces solas, y otras en grupo; son de color plateado y parecen transparentes». Poco después, el 2 de enero de 1945, era el Herald Tribune neoyorquino el que se expresaba en los siguientes términos:

«Parece que los nazis han proyectado una novedad en el cielo nocturno de Alemania. Se trata de los misteriosos y extraños globos foo-fighters que corren por las alas de los aparatos Beaufighters que sobrevuelan secretamente Alemania. Hace más de un mes que los pilotos, en sus vuelos nocturnos, se encuentran con esas armas fantásticas que, al parecer, nadie conoce. Los globos de fuego aparecen repentinamente, acompañan a los aviones durante kilómetros y, según revelan los informes oficiales, parecen estar controlados por radio desde el suelo». Esos “globos de fuego” descritos por la prensa de la época son conocidos por los ufólogos como foo-fighter. Y, como queda claro, eran considerados por los pilotos aliados como algún tipo de arma secreta nazi.

El autor italiano Renato Vesco publicó en 1968 un libro, Interceptarlos sin disparar, que llegó a convertirse en un clásico, en el que plantea la hipótesis de que los OVNIs sean en realidad aeronaves secretes terrestres. Además Vesco también afronta el escabroso asunto de los foo-fighter, exponiendo algunos casos de avistamiento y desarrollando su tesis sobre las armas secretes. «El 27 de noviembre de 1944, en las cercanías de la ciudad de Speyer -explica-, los pilotos Giblin y Clerry se cruzaron con una enorme y ardiente luz anaranjada que volaba a una velocidad de cerca de 500 millas por hora, a algunos centenares de metros por encima de la vertical del caza… (…) A las 6:00 horas del 22 de diciembre, a diez mil pies de altitud, cerca de Hagenau, dos luces anaranjadas muy grandes y brillantes se elevaron rápidamente del suelo hacia nosotros. Ya en lo alto, siguieron a nuestro aeroplano bajo un control perfecto (de operadores terrestres). Al alejarse, su fuego pareció extinguirse.»

El resto del parte está censurado. Evidentemente, mencionaba la imprevista “enfermedad” del radar de a bordo. Dos noches después los mismos pilotos, tras haber atravesado el Rhin, fueron asaltados por un flamígero globo rojizo que súbitamente «se convirtió en una especie de aeroplano que en su parte superior estaba construido como un ala. Entonces, se volvió de lado planeando y desapareció». Hay otros párrafos censurados… Partiendo de informes de vuelo oficiales como los expuestos y del hecho de que los aliados encontrasen piezas que apuntaba a la construcción de los feuerball, Vesco desestima que tales casos, al menos en su mayor parte, tengan una explicación natural, electrostática o electroatmosférica (fuegos de San Telmo, rayos globulares, etc.).

Por el contrario, identifica los “foo” con un arma secreta antiradar: «En el otoño de 1944, en Oberammenrgau, en la Baviera alpina, un centro experimental patrocinado por la Luftwaffe, en O.B.F, habrá ultimado una serie de investigaciones relacionadas con aparatos eléctricos capaces de interferir en el funcionamiento de los motores, hasta un máximo de 30 m. de distancia, mediante la producción de intensos campos electromagnéticos. Averiando el circuito de ignición de los motores de un aeroplano se habría provocado infaliblemente la caída de éste. Para convertir la invención en prácticamente eficaz, los técnicos alemanes se proponían, empero, triplicar por lo menos el radio de acción del arma, pero cuando el conflicto concluyó, los experimentos en tal sentido apenas habían sido esbozados. Entretanto, como infraproducto de estas investigaciones para su inmediato empleo bélico, otro centro, regido combinadamente por el Ministerio Sperr y por el Estado Mayor Técnico de las SS, había adaptado la idea del estorbo radiofónico de proximidad a la interferencia sobre los mucho más delicados y vulnerables aparatos electrónicos de los cazas nocturnos americanos.

Así había nacido una original máquina voladora, redonda y acorazada, más o menos semejante al caparazón de una gran tortuga. Se movería con un motor especial de reacción, también aplanado y circular, que recordaba como principio físico a la famosa eolípila heroniana y generaba un vasto halo de llamas muy luminoso. Por eso había sido llamada feuerball (bola de fuego). No llevaba armas ni pilotos. Teledirigida en el acto de despegar, seguía después automáticamente a los aparatos enemigos,
atraída por sus llamas de escape y aproximándose a ellos sin chocar, lo cual bastaba para poner en estado crítico sus aparatos de radar».

- 3,56; Parece una maqueta a escala real del aparato que voló en Praga. La torreta de artillería es i­rreal y parece instalada para impresionar a los militares y obtener fondos.

- 4,16: La misma maqueta aparecida en 3,56 (obsérvese el tren de aterrizaje no retractil y el vehiculo semioruga SO-KFZ,11 utilizado para remolcar aviones pesados. Para escalas el semioruga mide 5,50m.

Enciclopedia de criaturas terroríficas

En esta enciclopedia encontrarás a las criaturas mitológicas más terroríficas de todos los tiempos, de todas las culturas, antiguas y modernas…Yo conocía algunas de ellas, y tú?